Del 3 al 9 de abril de 2025, la Corporación Procasur organizó una experiencia inmersiva única en Colombia: la Ruta de Aprendizaje “Aprendiendo de Colombia”, una plataforma de intercambio Sur-Sur que reunió a representantes de Colombia, Senegal y Costa de Marfil para conocer de cerca cómo las mujeres rurales colombianas están transformando sus territorios con innovación, resiliencia y liderazgo.
Esta iniciativa fue posible gracias a la articulación entre la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC-Colombia), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y Procasur como entidad implementadora. Su objetivo central fue fortalecer las capacidades institucionales para la aplicación de estrategias de inclusión y empoderamiento de las mujeres rurales, poniendo en diálogo experiencias prácticas, conocimientos territoriales y aprendizajes institucionales.
Durante siete días, 18 participantes recorrieron distintas regiones del país para conocer cuatro experiencias lideradas por mujeres, participar en paneles institucionales, reflexionar colectivamente y diseñar propuestas de innovación para replicar en sus países de origen. Lo que vivieron no fue solo una visita de campo: fue un encuentro profundo con historias de resistencia, sabiduría comunitaria y desarrollo con enfoque de género.

Un viaje de aprendizaje en clave de cooperación feminista
La Ruta se inscribió en el marco de la Estrategia África y el capítulo de Cooperación Feminista de la Estrategia Nacional de Cooperación Internacional de Colombia. Desde ese enfoque, promovió el diálogo entre pares del Sur Global, destacando el papel fundamental de las mujeres rurales como agentes de cambio y constructoras de paz.
El recorrido combinó metodologías participativas, visitas a terreno, laboratorios de innovación y espacios de análisis. Cada día estuvo diseñado para observar, reflexionar y transformar: desde la Feria de Experiencias inicial, donde las delegaciones compartieron sus contextos, hasta los talleres donde se delinearon estrategias concretas a implementar en África Occidental.
Territorios que inspiran: experiencias anfitrionas
A lo largo del itinerario, las delegaciones visitaron cuatro experiencias emblemáticas que ilustran diversas dimensiones del empoderamiento femenino en el medio rural colombiano. A continuación, presentamos cada caso con un breve contexto y los principales aprendizajes identificados.




Zurron’s Cacao
En la región cacaotera de Santander, un grupo de mujeres rurales ha logrado transformar la producción tradicional de cacao en una cadena de valor con enfoque de género, lanzando productos como chocolate de mesa y barras artesanales bajo la marca Zurron’s Cacao.
Aprendizajes clave:
Promoción de la Economía del Cuidado para redistribuir tareas domésticas.
Incorporación de valor agregado a través de la transformación del cacao.
Acceso a capacitaciones técnicas con enfoque empresarial.
Fortalecimiento del liderazgo femenino en cadenas productivas masculinizadas.
Participación juvenil mediante semilleros familiares productivos.




Grupos Locales de Ahorro y Crédito (GLAC)
En la zona rural de Córdoba, más de 8.500 mujeres han accedido a servicios financieros básicos gracias a los Grupos Locales de Ahorro y Crédito (GLAC). Una iniciativa impulsada por el Fondo Mujer Libre y Productiva (FMLP), la Corporación Vital y la Fundación Nuevo Renacer.
Aprendizajes clave:
Inclusión financiera sin necesidad de banca tradicional.
Creación de un Fondo de Emprendimiento vinculado al ahorro.
Formación de grupos de ahorro para niñas y niños.
Fortalecimiento de la autonomía económica de las mujeres.
Sostenibilidad del modelo mediante gobernanza comunitaria.




La Asociación de Mujeres Empresarias de la Vereda de Santa Rita (ASOMERITA) y la Asociación para el Desarrollo de Mujeres Rurales Costa Azul (ASODEMURCA)
Estas dos asociaciones representan dos enfoques distintos de acceso a la tierra para mujeres rurales. Mientras ASOMERITA recibió un predio colectivo para cultivar flor de Jamaica, ASODEMURCA logró la adjudicación individual de parcelas en tierras recuperadas del conflicto armado.
Aprendizajes clave:
Acceso a tierras como motor de empoderamiento y autonomía.
Diversificación productiva con enfoque de mercado.
Apoyo técnico integral articulado por entidades públicas.
Transformación del dolor en acción comunitaria.
Gestión colectiva y sostenibilidad en territorios rurales.




Asociación de Mujeres Unidas de San Isidro (AMUSI)
Desde el corazón de los Montes de María, la Asociación de Mujeres Unidas de San Isidro (AMUSI) trabaja desde 2008 por la reconstrucción del tejido social, combinando producción de alimentos con conservación ambiental y memoria histórica.
Aprendizajes clave:
Desarrollo de productos con alto valor agregado como “Ñame Chips”.
Gestión ambiental comunitaria con enfoque en territorios de paz.
Reconocimiento internacional por su liderazgo transformador.
Formación política de sus integrantes para la incidencia.
Vínculo entre producción, identidad y reconciliación.




De Colombia al mundo: innovación que trasciende fronteras
La Ruta finalizó con la presentación de los Planes de Innovación diseñados por las delegaciones de Senegal y Costa de Marfil. Estas propuestas se basan en lo aprendido durante el recorrido e incluyen acciones para replicar estrategias de acceso a tierra, ahorro comunitario, capacitación productiva y enfoque de género en sus contextos nacionales.
Ambos planes fueron valorados por el equipo técnico de FIDA, APC-Colombia y Procasur, y marcan el inicio de nuevas colaboraciones orientadas a fortalecer las capacidades locales y avanzar hacia una cooperación más horizontal y transformadora.
Un legado de aprendizajes para la acción
La Ruta de Aprendizaje “Aprendiendo de Colombia” no solo dejó aprendizajes técnicos. Fue, sobre todo, una experiencia humana que reafirmó el valor del intercambio entre iguales, el poder de las mujeres rurales organizadas y el rol de la cooperación internacional como puente para el cambio sostenible.
Desde Colombia se compartieron caminos de transformación. Desde África se sembraron compromisos para llevar estas semillas a nuevos suelos. El proceso continúa, porque aprender juntas es también construir futuro.










